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Jujuy, el hermano menos famoso que me voló la cabeza

  • Foto del escritor: Milena Gredillas
    Milena Gredillas
  • 5 mar 2025
  • 3 Min. de lectura

Voy a empezar diciendo algo polémico, que parece obvio pero no lo es: Jujuy no es Salta. Te sorprendería la cantidad de gente que cree que las Salinas Grandes, el Cerro de los 7 Colores o la Quebrada de Humahuaca son en realidad salteños. Spoiler: No lo son. Y es hora de hacerle justicia a este destinazo.


Lo confirmé cuando me hospedé en un hostel en Salta y, charlando con otros viajeros, me di cuenta de que muchos ni sabían que Jujuy tiene aeropuerto propio. ¡UNA LOCURA! Para muchos, Jujuy es solo “ese lugar de paso” entre Salta y Bolivia, cuando en realidad es un destino en sí mismo que merece toda la atención.


Con mi novio fuimos 10 días a Jujuy, alquilamos auto, hicimos base en Tilcara (decisión acertadísima) y desde ahí salimos a explorar.


Primer error: llegamos de noche. Oscuridad total, camino desconocido y con curvas, cerros enormes, animales cruzando la ruta. Nivel: juramos que nos caíamos al precipicio en cualquier momento. Si podés, llegá de día. Lo vas a disfrutar mucho más y los paisajes lo valen.


Segundo error: No cenamos y llovía a cántaros. Sí, diciembre es época de lluvia, pero con una temperatura hermosa y cambios de sol a nubes rápidos. Después de marzo es temporada seca (aunque hace muchísimo más calor) Cuestión, creimos que al llegar podíamos pedir delivery por Pedidos Ya. Más citadinos no había. Obvio que no funcionan estas aplicaciones. Asi que nos salvó un localcito de empanadas, que era el único abierto y se coparon. Asi que, comé o preveé esta situación antes (si llegas de noche)


Momentos inolvidables:


  • El día que casi lloro en las Salinas porque estaban inundadas. Sí, después de más de 3 hs de manejar, con toda la expectativa, en pleno diciembre y época de lluvia, las Salinas estaban cubiertas de agua. Peeero después, como por arte de magia, salió el sol y quedó ese cielo espejo que ves en las fotos de Pinterest. Pudimos disfrutarlas a pleno.

  • Encontramos de casualidad un museo de fotografía escondido en Tilcara. Fue una experiencia hermosa, que merece más difusión. Te dejo la ubicación

  • La cabalgata a la Garganta del Diablo. Una experiencia hermosa, traumática y divertida. Mi caballo era más terco que yo, me dolía hasta el alma porque el mísimisimo día me había hecho un masaje (soy una genia, lo sé) y encima me sentía maltratadora de caballos porque fueron 3 horas de cargarme. En venganza me dio varios sustos. Asi que si sos como yo, mejor anda en bici, caminando o en auto. El camino es alucinante, te perdes entre los cerros, estás literal en el medio de otro mundo.




  • Las yungas. ¿Por qué nadie habla de las yungas? Selva espesa, humedad que se te mete en la piel, paradas improvisadas con el auto para meternos en el monte. Jujuy es mucho más que desierto y los cerros de colores.

  • Las termas en medio de la selva. Llovía y ahí estábamos, metidos en agua caliente, mirando los cerros verdes y pensando “no quiero estar en ningún otro lugar”.


Lo que me pasó con Jujuy es que no te prepara para lo que es. Te lo venden como “hermano menor de Salta” y en realidad es un universo paralelo. En pocos minutos pasás de un salar blanco, a cerros colorados que te hacen alucinar que estás en Marte, a una selva tropical. Y entre medio, pueblitos mágicos donde las plazas no son solo un punto turístico: son el corazón de cada comunidad. Son puntos de encuentro reales, no atracciones turísticas. Jujuy es ese lugar donde te apunás en el Hornocal, te emocionás en Purmamarca, te reís de vos mismo en una cabalgata y terminás el día al costado de un río tomando mate, acompañado de las mejores tortillas rellenas de tu vida.


Así que, si estás planeando recorrer el norte argentino, te recomiendo que no veas Jujuy como un simple anexo de Salta, sino como un destino imperdible por derecho propio. No te vas a arrepentir. Además ahorras dinero y tiempo, porque los tour que salen de Salta recorren un largo trayecto y cuestan más plata que lo que gastarías en Jujuy en transporte público, alquilando un auto o con un tour autóctono.


Si está en tus posibilidades, reservá tiempo para cada uno haciendo base en el destino que vas a visitar. Generalmente es más rentable y tenes más posibilidades de conocer lugares fuera del circuito turístico convencional.


Jujuy es una historia en sí misma. No lo pases por arriba. Dale tiempo. Andá sin apuro. Te prometo que te va a sorprender y vas a querer volver, una y mil veces.







 
 
 

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